Volar, y llegar hasta el lugar donde llegan las golondrinas y recoger de sus nidos, migajas de amor. Volar sin tiempos sin distancias... Salir y escapar de la prisión de mis propias penas volar y llegar hasta el infinito ópalo azul y recoger una a una las estrellas, luego llegar hasta el sol y la luna y dejar que sus rayos invadan mi ser volar...
Sobre una nube blanca y rociar mi corazón seco con cada gota de lluvia, volar hasta el corazón de una flor como lo hacen las abejas, robar su néctar y fabricar la miel del amor. Volar... En una red detrás del tiempo en busca de la luz de un nuevo despertar y tejer en mi corazón, la dulce magia de nuevos sueños. Volar... Igual que aquella gaviota que cruza el espacio, entrelazando el límite del horizonte y luego...
Llegar al silencioso cielo azul. Volar... Volar... y llegar hasta donde nace el arco iris y desde allí, lanzar pinceladas de mil colores, y pintar corazones llenos de amor. Volar hasta el vientre de mi madre y dejar que me abrace su calor. Volar... Hasta la inocencia de mi infancia donde sólo hay amor, no hay dolor.